4 Estrategias para que las redes sociales no te arruinen la vida

Las redes sociales forman parte de nuestra vida diaria. Con usos que van desde lo personal, como Facebook, hasta lo profesional, como LinkedIn, sus posibilidades son infinitas. Las podemos tener para informarnos, estar en contacto con amigos y familia que están lejos, hacer crecer nuestro negocio, aprender, conocer gente, inspirarnos… Pero también pueden ser un arma de doble filo si dejamos que influyan en nuestra vida de forma negativa. A continuación comparto contigo cuatro estrategias que pueden ayudarte a paliar el posible efecto nocivo de las redes.

4 Estrategias para que las redes sociales no te arruinen la vida

Foto – Pixabay

1.- No comparar
¿Conoces ese refrán que dice que el pasto del vecino siempre es más verde? Comparar nuestra vida con la de los demás no es cosa nueva, pero las redes sociales nos lo facilitan. Instagram, sobre todo, y a veces también Facebook, nos permite ver la vida de los otros. ¿La vida de los otros? No, PARTE de la vida de los otros, la que la gente decide mostrar. La mayoría de las veces, es la parte bonita, la del éxito. Claro que hay gente que comparte lo bueno y lo malo, los momentos de felicidad y aquellos que son devastadores. Pero lo habitual es que veamos los viajes sin contratiempos, las parejas sin peleas, los bebés que no lloran, los trabajos con el mejor ambiente laboral. Cada uno decide qué quiere que los demás vean.

Es ahí cuando tenemos que saber que, aunque parezca que el pasto del vecino es más verde, estas fotos perfectas son solo una parte de la vida de las personas. Nunca sabemos del todo que hay detrás, con qué problemas están lidiando o sobre qué se sienten inseguros. Esto va desde tu compañera de la universidad hasta la más famosa de las celebridades. Comparar puede afectar el estado de ánimo. Recuerda que las redes suelen mostrar solo un lado de la moneda.

2.- No vivir para las redes sociales
A menos que utilices las redes sociales con fines profesionales y necesites ir pensando en lo que vas a compartir con tu audiencia, esto de vivir en función de qué mostrar en las redes, puede crearte una dependencia que te impida disfrutar. Instagram también lleva aquí la delantera.

¿Quieres ir a probar ese sushi del que tanto te hablaron porque se te antoja comida japonesa o acaso porque quieres tomar una foto perfecta para poder publicarla online? ¿Miras el paisaje con tus ojos o solo a través de la pantalla del celular que lo retrata? En estos tiempos, todos sacamos fotos de nuestra vida y está bien. Fotografía el sushi y las montañas nevadas, pero no hagas planes solo en función de lo que quieres mostrarle a los demás.

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4 Estrategias para que las redes sociales no te arruinen la vida

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3.- Desconectar
Lo admito: cuando me voy a acostar, miro Instagram y Twitter “solo un ratito” que acaba siendo una hora. Las redes sociales son una gran fuente de información, inspiración y conexión entre las personas, por eso nos gustan tanto. Pero a veces es difícil dejarlas de lado.

Si el uso que haces de las redes sociales te ha cambiado la rutina y hasta las relaciones interpersonales, tal vez sea hora de prestar atención. Sí, ¡la adicción a las redes existe! Cuando modifica tu conducta, es hora de hacer algo al respecto. Regula el tiempo que pasas conectado, deja el teléfono en el bolso cuando te juntas con amigas, cierra la pestaña de la red social de tu navegador, desactiva las notificaciones… son todas formas de estar conectado solo lo justo y necesario.

4.- Regular las discusiones
Nada pasará si publicas en tus redes sociales fotos de gatitos. Pero si decides hablar de temas espinosos, tienes que saber que estás abriendo una puerta a la discusión. En Facebook no se sufre tanto, porque en general compartes tus ideas con personas que conoces, pero en Twitter cualquiera puede opinar. Lo que significa que también cualquiera puede agredir.

No digo que no te expreses, por el contrario, ¡hazlo! Dí lo que sientes o lo que piensas, difunde las causas con las que te identificas. Pero no caigas en la trampa de transformar un debate en pelea. Medita si vale la pena. A quién y cómo contestas. ¿Dejaste de hacer algo por quedarte peleando con un desconocido en Twitter? Recuerda que en las redes hay gente que solo busca la violencia, la descarga verbal anónima. ¡Que las peleas inútiles no te quiten la energía!

Alejandra Sarasqueta

Alejandra Sarasqueta es escritora residente en Argentina. Estudió cine, escritura y redacción. Ha colaborado con Suite101 y ahora es Guía de Belleza y de Espectáculos para la Guioteca del diario El Mercurio en Chile. Escribe sobre películas en su blog "La entrada al cine" y también sobre teatro y mujeres fabulosas de más de 50 años.