Una planea, imagina… y en el medio se cuela la realidad.
Quizás soñaste tener hijos a los 25 o 30 años, pero la vida te encontró sin pareja, no fue el momento adecuado o tal vez no sentiste demasiado latente la inquietud por ser madre hasta pasados los 30.
Hay muchas razones por las que hoy las mujeres son madres a una edad más avanzada. Y los tiempos han cambiado, sin dudas.
Ya no es una extrañeza parir cerca de los 40.
Maternidad después de los 30
Según el Huffington Post, el país con la edad promedio más alta para dar a luz por primera vez es Grecia (31 años).
Le siguen Australia, Japón e Italia (30 años), habiendo una clara relación entre el nivel de desarrollo del país y la edad para ser madre (los promedios más bajos se encuentran en países de África).
El avance profesional, la dificultad para conformar una pareja estable y la búsqueda de estabilidad económica nos llevan hoy a tener hijos a edades más avanzadas que nuestras abuelas.
Esto no es ni bueno ni malo, ya que implica riesgos pero también beneficios. Además, ¡cada mujer es un mundo!
Riesgos en embarazos después de los 35 años
- Es a partir de esta edad que aumenta el riesgo de sufrir ciertas complicaciones durante el embarazo, por eso es importante llevar un riguroso control durante la gestación.
- La probabilidad de concebir es menor debido a que, desde los 30, la calidad y cantidad de óvulos comienza a disminuir.
- Crecen las posibilidades de sufrir problemas propios del embarazo como la diabetes gestacional, hipertensión, náuseas y dolores abdominales.
- Hay más chances de tener un parto prematuro y de que el bebé nazca con bajo peso.
- Las cesáreas son más frecuentes entre madres de mayor edad.
- Con la edad también aumentan las probabilidades de que el niño tenga algún problema genético, debido a que la calidad de los óvulos no es la misma que a los 20.
Lee también: Concebir un hijo a partir de los 40 años
Ventajas de ser madre después de los 35 años
Así como desde lo físico pueden incrementarse los riesgos, la maternidad pasados los 30 también tiene ventajas.
- Ya estás plantada en la vida: una mujer que ha pasado los 35, en general, es más madura que a sus 20 y sabe que quiere y qué no, incluyendo las decisiones relativas a la maternidad.
- Las mujeres que se acercan a los 40 suelen tener ya una carrera o vocación desarrollada, lo que permite encarar el futuro con menores inseguridades, finanzas más estables y una vida organizada para dedicar tiempo a la crianza.
- Los niños de madres que rondan los 40 suelen tener mejor estado físico y menor riesgo de sufrir accidentes que los hijos de mujeres de 20, ya que tienden a recibir mayores atenciones, según un estudio de la Universidad de Birkbeck y la Universidad de Londres.
- En general, el carácter de una mujer se va templando con el paso de los años, lo que genera como beneficio que los niños tengan mejor relación con sus madres.
Así que, ya sabes, con los controles adecuados, ser madre después de los 35 puede ser una experiencia maravillosa.
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