Cómo y por qué decir NO aunque te arriesgues a perder TODO

Cómo y por qué decir NO aunque te arriesgues a perder TODO

¿No has sentido alguna vez esas irreprimibles ganas de mandar a todos a freír espárragos? Claro que sí, yo también. Y, la mayoría de las veces, si no todas, te has reprimido porque puedes perder mucho o perderlo todo. Pero… ¡es muy refrescante, te hace sentir bien y te recarga las pilas, además de abrirte puertas insospechadas que ni tenías en mente!

Lo primero que ganas es autoestima, autovaloración y una sensación de hacer “las cosas bien hechas”. Vivir sintiendo que te están tomando el pelo, te están engañando, te están infravalorando o te malpagan es un desgaste de tu vida que no te mereces. Está bien, hay ocasiones en las que pones por delante a tus hijos, a los que amas, etc… pero ¿cuántas veces van a estar otros por delante de ti? ¿No es hora de ponerte a la cabecera de la gente que te importa? ¿Crees que ser la mejor persona del mundo y dejarte pisar te va a llevar a algún  lado? ¡Pues NO!

Razones por las cuales es hora de decir NO

  • Porque estás malgastando tu capacidad y tu persona.
  • Porque te sientes infeliz.
  • Porque sientes que vales más de lo que otros aprecian en ti.
  • Porque no mereces que te engañen y defrauden constantemente.
  • Porque eres una persona que se merece disfrutar de todo, como los demás.
  • Porque es hora de que pruebes lo que vales y hagas que los demás lo entiendan.
  • Porque llevas tantos años haciendo lo contrario y el SÍ continuo te ha llevado a este punto.
  • Porque sientes que eres capaz de más. Simplemente. Porque tú sí crees en ti.
  • Porque tu paciencia ha caducado, no te queda más y estás a punto de estrangular a alguien.

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Cómo y por qué decir NO aunque te arriesgues a perder TODO

Cómo decir NO sin perder los papeles, la elegancia y la esencia

  • No es necesario que pierdas la compostura ni que insultes o utilices malas palabras. Sea quien sea la persona a la que vas a decir NO, mantén la calma. Un “Es suficiente, hasta aquí hemos llegado,” es perfecto.
  • Explica tus razones una por una, con calma y compostura. No dramatices ni titubees. Aclara cuáles son los motivos que te llevan a no seguir con lo que quiera que sea: tu trabajo, tu matrimonio, tu amistad.
  • Sé firme en tu postura. Por supuesto que debes escuchar la respuesta del otro y hasta considerar su planteamiento y sus disculpas si desea ofrecerlas.
  • Si se trata de un asunto con tu jefe, escucha su propuesta laboral nueva, si la hay, y acéptala solo si te parece justa y confiable.
  • Si se trata de tu pareja, escucha también lo que tiene que decir  y afirma tu postura. Es una persona a la que amas, pero los dos deben sentirse plenos en la relación.
  • Si se trata de una amistad, dile qué es lo que te ha cansado y llevado hasta este punto. Es importante que sepas por qué has decidido romper la relación y qué puede hacer para enmendarla… si es que todavía te interesa.

Ya sabes, para estar bien con los demás, debes estar bien, primero con quién eres y qué haces en la vida. Ámate y los demás te amarán. Valórate para que te valoren. Sí puedes. ¡Hoy es el día!

Veronique De Miguel

Veronique de Miguel es una comunicadora española licenciada en Filología inglesa. Es colaboradora en medios como VOXXI.com, About.com y Mamiverse.com y tiene su propio blog "Mujer Latina Online." Es directora de Mecenas XXI. Divide su tiempo entre escribir libros, editar, traducir y navegar las redes sociales, además de hacer entrevistas de radio cada viernes en "Ellos Mismos". Ha cumplido 45 años de vida y probado todos los estados civiles; hoy transita la vida con la experiencia necesaria como para no tomársela absolutamente en serio.