Tomate: un fruto saludable y antiedad

Tomatoes: a healthy and delicious alternative

Un tomate maduro es delicioso y saludable. Este maravilloso fruto de tono rojo brillante está cargado de vitaminas A y C, además de tener una poderosa combinación de antioxidantes que incluyen licopeno, betacaroteno, colina y ácido fólico. Diversos estudios han demostrado que los tomates contribuyen a prevenir varios tipos de cáncer, la alta presión arterial y la diabetes, entre otras enfermedades.

Pero encontrar un tomate que haya madurado de forma natural no es cosa sencilla. Por años estuve evitando comprar los tomates insípidos que se venden en los supermercados de Estados Unidos. Incluso cuando ordeno una hamburguesa o una ensalada, pido que me las sirvan sin tomate, porque son sosos y aguados.

Hace unos años, en Nuevo México, compré un par de tomates medianos en la tienda de un agricultor local. Eran tomates de un rojo brillante, ligeramente deformes. Cuando los mordí, no podía creerlo. Esos tomates eran tan sabrosos, tan llenos de sabor. Me sentí confundido. ¿Por qué eran tan distintos a los de la tienda de mi ciudad?

Los tomates son originarios de Latinoamérica. Son un regalo de los aztecas y los incas al resto del mundo. Hay más de 5.000 variedades de tomates. Su alto nivel de acidez los hace perfectos para ser guardados como conserva, lo que ayudó a que ganaran popularidad durante el siglo XX. La producción de tomates es de alrededor de 150 millones de toneladas por año, con China y Estados Unidos como los principales productores, en ese orden.

Pero este es el tema: en la actualidad, la mayor parte de los tomates son desabridos. Como la agricultura ha pasado a desarrollarse en enormes granjas industriales, gran parte de los tomates tienen que recorrer largas distancias hasta llegar a las tiendas. Y cuando maduran, se ponen blandos: un problema que la industria del mango también debe enfrentar en la actualidad. Los tomates son cosechados y transportados cuando están verdes y duros. Luego son almacenados en una bodega y se les echa gas etileno, un compuesto orgánico (que también se usa para hacer plásticos y fundir combustibles) que acelera la maduración de las frutas.

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Tomatoes: a healthy and delicious alternative

Cosechar frutos cuando todavía no están maduros y luego acelerar su maduración es lo que elimina gran parte del sabor y reduce su contenido nutricional.

El otro día fuimos a una granja, cerca de donde vivimos, donde puedes tú mismo tomar los frutos de las plantas y cosechamos unos tomates de la variedad más común. Estaban rojos, maduros y deliciosos. Lo mismo aplica a los tomates autóctonos que encuentras en la tienda de tu granja local. Allí los venden en paquetes de distintas variedades y es un placer comerlos. Desafortunadamente, solo se encuentran en temporada.

Si donde vives no hay una tienda de granja cerca o no es temporada de tomates, una buena alternativa son los tomates Campari, que fueron introducidos en Estados Unidos por Europa hace unas dos décadas. Estos tomates crecen en invernaderos y son embalados en contenedores plásticos semirrígidos, tal como los cherry o los tomates uva. Son un poco más pequeños que el tomate promedio, pero son rojos, brillantes y están llenos de sabor.

Cuando los tomates están maduros y sabrosos, o sea, cuando tienen el gusto que se supone que deben tener, se dice que puedes comerlos como si fueran manzanas. Pero cuando tengo unos lindos tomates maduros, los corto en rodajas, les agrego un poco de aceite de oliva extra virgen, sal marina y eso es todo. Deliciosos. Una preparación sencilla que está llena de antioxidantes y ofrece innumerables beneficios para la salud.

Comparto contigo una receta rápida para preparar una salsa para pastas con tomates Campari. Tiene una fuerte dulzura y un ligero sabor ácido que remite a los tomates secos, pero más sutil.

Ingredientes

  • 4-6 tomates Campari, en rodajas
  • ¼ taza de aceite de oliva extra virgen (puedes agregar más si lo deseas)
  • Un diente de ajo troceado
  • Una cucharadita de sal marina (o cantidad a gusto)
  • Una cucharadita de orégano deshidratado
  • Una cucharadita de albahaca deshidratada

Preparación
Calienta el aceite de oliva extra virgen en una sartén. Cuando esté caliente, añade los tomates y el ajo. Saltea por un minuto. Agrega la sal, el orégano y la albahaca.

Continúa salteando por uno o dos minutos más o hasta que los tomates se vuelvan suaves y blandos. Apaga el fuego y deja la sartén sobre la hornilla para que la mezcla termine su reducción.

Antes de servir, calienta la salsa a fuego bajo por uno o dos minutos. Sírvela sobre la pasta.

Nota: la receta rinde 2 a 3 raciones dependiendo del tamaño de los tomates y de la cantidad de salsa que te guste ponerle a las pastas.

Phillippe Diederich

Phillippe Diederich is a bilingual author and photographer born in the Dominican Republic and raised in Mexico City and Miami. His photography has appeared in The New York Times, Time magazine, U.S. News and World Report and other national publications. Phillippe's novels Sofrito and Playing for the Devil's Fire are both published by Cinco Puntos Press. He is the recipient of a PEN/Phyllis Naylor Working Writer Fellowship and the Editor-in-Chief of Viva Fifty!