¿A qué edad perdemos la juventud?

El debate sobre a qué edad perdemos la juventud no se saldará jamás. Algunos se sienten jóvenes hasta la muerte mientras otros añoran sus años mozos a temprana edad.

¿A qué edad perdemos la juventud?

Rubén Darío, cuyo verdadero nombre era Félix Rubén García Sarmiento, nació en Nicaragua en 1867 y murió en 1916 a los 49 años de edad.

En 1905, a los 38 años, publicó su Canción de otoño en primavera, donde dice:

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro…
y a veces lloro sin querer…

Tenía tan sólo, repito, 38 años, y 49 al morir, y echaba de menos la juventud. Cosas de otras épocas.

Rubén inició el modernismo en la poesía hispana y fue el poeta más conocido y con más influencia de todos los tiempos. Este nicaragüense universal logró aunar y dar ímpetu a la lírica hispana y consiguió que su poesía y su nombre fuesen conocidos en el mundo entero. Revitalizó la lírica hispanoamericana con las influencias francesas, y aportando un léxico rico y musical. Sobre todo musical.

Escribió tres libros singulares: Azul, 1888; Prosas profanas, 1896 y su obra maestra Cantos de vida y esperanza, 1905.

Hace tiempo leí un libro interesante que habla, sin saberlo, de la última musa de Rubén Darío: Este otro Rubén Darío, de Antonio Oliver Belmás.

Yo ignoraba muchas cosas del poeta nicaragüense. Desconocía que se había casado, muy joven, con Rosario Contreras en 1893, casi a la fuerza. Fue perseguido y atormentado por esta mujer la mayor parte de su vida. Trató por todos los medios de hacerle le vida imposible. Me enteré de que al venir a España como embajador de su país, y con el respaldo de su gran fama internacional, encontró a su gran amor y a su musa en una chica del pueblo: Francisca Sánchez.

La musa es la inspiración del artista. La gente de a pie como yo, entendemos la palabra musa como la persona que da inspiración al artista, especialmente al poeta. El diccionario nos dice: “Musa: Cada una de las deidades  que, según la fábula, habitaban, presididas por Apolo en el Parnaso y protegían las ciencias y las artes liberales , especialmente la poesía.

Es curioso que con Francisca Sánchez, una mujer del pueblo, analfabeta, encontrara la paz y la musa que necesitaba.

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¿A qué edad perdemos la juventud?

El Dr. Antonio Oliver Belmás, autor del libro,  sabía de esta relación, claro, y también sabía que Francisca Sánchez guardaba en un baúl enorme, en un pueblo perdido, muchos manuscritos inéditos y recuerdos del nicaragüense.  Este profesor y poeta, nacido en 1903, se convirtió en el gran admirador del autor de Azul y se lanzó a la aventura de rescatar el baúl de los recuerdos de Francisca Sánchez. Creó el Seminario-Archivo de Rubén Darío, hoy en la Universidad Complutense de Madrid. No fue fácil convencer a la última compañera del poeta para que entregase el tesoro literario que poseía, pero junto a su mujer, la poetisa Carmen Conde, lograron rescatar más de 10000 manuscritos que se pueden ahora consultar en la Universidad Complutense.

Rubén y Francisca estaban profundamente enamorados. Tuvieron varios hijos pero no se casaron nunca. Con ella Rubén retornó a su primera juventud que creía haber perdido cuando era muy joven.

Y a nosotros nos queda la parte lírica, la parte romántica, la parte interesante de los amores de un poeta con una chica de servir, con su musa, con su inspiración poética. Y todo resumido en el magnífico poema, desgarrador y tierno a la vez, que le dedicó Rubén a Francisca:

Ajena al dolo y al sentir artero,
llena de la ilusión que da la fe,
lazarillo de Dios en mi sendero,
Francisca Sánchez, acompáñame…
              
En mi pensar de duelo y de martirio
casi inconsciente me pusiste miel,
multiplicaste pétalos de lirio
y refrescaste la hoja de laurel.
              
Ser cuidadosa del dolor supiste
y elevarte al amor sin comprender;
enciendes luz en las horas del triste,
pones pasión donde no puede haber.
              
Seguramente Dios te ha conducido
para regar el árbol de mi fe,
hacia la fuente de noche y de olvido,
Francisca Sánchez, acompáñame…  (10 noviembre, 1908.)

Quizá todos necesitamos que alguien nos apoye y buscamos siempre el acompañante ideal, nuestra musa particular para hacer la vida más llevadera a cualquier edad. Rubén Darío encontró por fin a su compañera en Francisca Sánchez.

Delfín Carbonell Basset

Delfín Carbonell is a graduate of Duquesne University and the University of Pittsburgh. He holds a Ph.D. in Philology from Madrid and has authored 35 books in both English and Spanish, published by McGraw-Hill, Barron’s, Larousse, Anaya and Serbal. He has taught at Pitt, F&M, Scranton and Murray St. University.