Cómo recuperar la ilusión y vitalidad de la juventud

Es imposible volver atrás en el tiempo, eso es verdad… pero no es motivo para que te lamentes y pierdas la ilusión y las ganas de vivir que tenías en tu juventud. Los años nos caen a todas, la diferencia está en saber cómo saborear la vida en cada etapa. No importa si tienes que teñir tu cabello porque las canas son abundantes, si tu cintura ya no es la misma o tus pechos al natural llegan casi a tu ombligo… ¡por dentro tienes todo el potencial de sacarle el jugo a la vida tal cual estaba!

Cómo recuperar la ilusión y vitalidad de la juventud

¿Qué cosas puedes hacer para recuperar esta ilusión que te iluminaba los ojos?

No, cuidar a los nietos es muy dulce… pero necesitas algo más. ¿Qué te parecen estas ideas?

Aprende una nueva lengua
Que sí, que nunca es tarde. Seguramente siempre soñaste con aprender una lengua rara, exótica o te encantaría visitar ese país que anhelas desde pequeña… y saber hablar con su gente. Pues es el momento de ir a clases de francés, japonés, chino o inglés. ¿Quién dijo que para aprender hay edades?

Ponte a bailar
Mi madre empezó sus clases de danza después de los 65. No es que sea una bailarina de salón, pero se divierte muchísimo en sus clases y se reúne con sus amigas para hacerlo. La mantiene elástica, entretenida y motivada. ¿Qué esperas para probar?

Cambia el look
Es que hace tantos años que te ves igual que ya ni sabes cuánto. ¡Anímate y busca un buen salón donde te hagan un corte de acuerdo a tu edad que te favorezca y te reste años! Vas a ver cómo cambia tu humor y tu percepción de ti misma.

Viaja
Con tu pareja, sola o con amigas. No tengas miedo. Conocer  nuevos lugares, olores, sabores, experiencias, es muy rejuvenecedor. Te hará sentir una chica joven de nuevo porque habrá un montón de cosas que absorber y aprender. ¡Y te lo vas a pasar en grande!

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Cómo recuperar la ilusión y vitalidad de la juventud

Ríete con tus amigas
¡Por Dios! ¿Hace cuántas décadas que no haces un pijama party? ¿Recuerdas lo que era? Llama a tus mejores amigas e invítalas a una pijamada como cuando eran niñas. Pueden traer su pijama, cosas ricas para comer y su saco de dormir. ¡También vale que traigan películas y chismes para contar! Se trata de volver a reír como locas.

Prueba un nuevo deporte
Que no sea tradicional. Puedes intentar patinar sobre hielo, aprender a escalar o probar el submarinismo. Eso sí, antes de decidirte, hazte un chequeo de salud para saber si estás en la forma adecuada para intentarlo. El ejercicio físico divertido es algo que te restará muchos años rápidamente.

Abre el corazón
Si ya estás sola o siempre lo estuviste, es momento de darle otra oportunidad al amor. ¿No has oído que el enamoramiento mejora la piel, da brillo a la mirada y te pone de buen humor? ¡Ni hablar de las bondades del buen sexo… empezando porque dormirás toda la noche de un tirón! Adiós insomnio.

Sé solidaria
Ninguna de las opciones anteriores te convence. Bueno, tengo otra que te hará alejarte de tus pensamientos centrados en lo mayor que estás. AYUDA a los demás. Cuando sientas que puedes realmente ser un apoyo y un sostén para alguien que lo necesita, vas a dejar de pensar en ti y volcar tus energías en el otro… y la generosidad te saldrá por los poros, junto con la felicidad y la ilusión por vivir. Apúntate a una ONG con la que compartas principios y ponte manos a la obra.

Nada, que no me creo eso de que estás muy mayor y ya no tienes ilusión por la vida. Fíjate bien, que eso solo se pierde el día que ya no estás más. Mientras tanto… ¡a vivir!

Veronique De Miguel

Veronique de Miguel es una comunicadora española licenciada en Filología inglesa. Es colaboradora en medios como VOXXI.com, About.com y Mamiverse.com y tiene su propio blog "Mujer Latina Online." Es directora de Mecenas XXI. Divide su tiempo entre escribir libros, editar, traducir y navegar las redes sociales, además de hacer entrevistas de radio cada viernes en "Ellos Mismos". Ha cumplido 45 años de vida y probado todos los estados civiles; hoy transita la vida con la experiencia necesaria como para no tomársela absolutamente en serio.