¿A qué edad comienzan las mujeres a sentirse mayores?

¿A qué edad comienzan las mujeres a sentirse mayores?

El reciente lanzamiento del libro “Tu Mejor Edad para tener una vida extraordinaria” de Lorraine C. Ladish, la fundadora de este sitio, me ha hecho prestar más atención a ciertos comentarios de la gente con respecto a su edad. ¿Viste que dicen que uno no ve lo que ve, sino que ve lo que sabe? Bueno, algo de eso hay. Tras leer las primeras páginas del libro, el tema de sentirse vieja o “que ya ha pasado la hora” me quedó picando en la cabeza. Me encendió las alarmas para observar y, sobre todo, escuchar lo que dice la gente.

Entonces, hablemos de sentirse vieja. Tengo 32 años y si tienes más que yo probablemente me digas: querida, por Dios, ¡eres una niña! ¡Claro que no sabes lo que es sentirse “vieja”! Puede ser. Pero si quieres que te sea sincera, creo que así como no hay edad para dejar de sentirse joven, tampoco la hay para empezar a sentirse vieja.

Estoy en ese momento de la vida en que buena parte de la gente que conozco se está casando y teniendo hijos. Eso podría hacerme sentir vieja y frustrada. Aquí estoy sin pareja ni niños en vista. Y en menos de una década tendré 40. Y según los cánones de la sociedad actual, pasados los 35 ya debería tener hijos. Y pareja. Y haber recorrido el mundo. Y haber triunfado en mi carrera y… ¿Viste? A cualquier edad está la tentación de sentirse viejo. Quizás a los 30 no usemos esa palabra, pero el “ya es hora” o “y yo para cuando” son anticipos solapados de ese sentimiento.

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¿A qué edad comienzan las mujeres a sentirse mayores?

En los últimos meses me ha pasado de cruzarme con varias personas que, como te decía al principio, me hicieron recordar las palabras de Lorraine. “¿Cómo estás?”, les preguntan. “Vieja”, responden. No solo se sienten un poco “viejos” (fueron dos mujeres y un hombre los casos que te cuento), sino lo suficientemente viejos como para decirlo. Estado vital: viejo. Todas eran personas en sus 60, pero sé que hace tiempo viven con ese sentimiento.

La cosa es tan simple como drástica: lo mejor que nos puede pasar es cumplir años. Por eso, un año más debiera ser razón de alegría. Un nuevo comienzo para propósitos renovados. Una mujer de 90 no creería que alguien de 60 es viejo, sino todo lo contrario, que tiene una vida por delante.

Tengo cabellos grises desde antes de cumplir 30 y si no me tiño se notan, pero qué más da. Una vez escuché decir una palabra que no figura en la Real Academia Española, pero debería. Para mantenerse joven, hay que ser “gánico”: que busca concretar sus deseos. Tener ganas, como estado de ánimo general, podría ser otra forma de explicarlo. Si tenemos ganas de viajar, de aprender algo nuevo, de renovarnos, de aprender a bailar, de ponernos espléndidas para salir a comer… jamás nos sentiremos viejas.

Puede haber días, todos los tenemos. Las publicidades, las películas, la televisión, todo parece hacernos creer que la vida es vida cuando no hay arrugas, ni canas, ni menopausia, ni achaques. Pero la vida es lo que pasa mientras lees esto. No importa si tienes 30, 45 o 60: el momento es ahora. Sacúdete, renuévate y ve por tu próxima meta.

Alejandra Sarasqueta

Alejandra Sarasqueta es escritora residente en Argentina. Estudió cine, escritura y redacción. Ha colaborado con Suite101 y ahora es Guía de Belleza y de Espectáculos para la Guioteca del diario El Mercurio en Chile. Escribe sobre películas en su blog “La entrada al cine” y también sobre teatro y mujeres fabulosas de más de 50 años.