Por qué la gente se divorcia a partir de los 50

Por qué la gente se divorcia a partir de los 50

No es lo mismo divorciarse hoy que haberlo hecho décadas atrás. Antes lo de “casarse para toda la vida” no solo era una intención, había un fuerte mandato social y religioso, y aquellos que se separaban eran mal vistos y hasta discriminados. En la actualidad, estar divorciado-a es algo frecuente y la condena social es mucho menor (no vamos a decir que no existe, porque tú sabes que cada entorno tiene lo suyo). Si bien es un trance doloroso, a veces resulta una liberación cuando las cosas ya no tienen salvación alguna.

Infidelidad
Es una de las principales causas de divorcio. Según un estudio recogido por News BCS, hombres y mujeres aumentan las probabilidades de ser infieles a medida que pasan los años, siendo entre los 40 y los 50 el momento en que más personas engañan a sus parejas.

¿Algunos motivos? Los cambios hormonales, la indiferencia del otro, una rutina íntima aburrida. Es un tema más que complejo, que muchas veces no tiene que ver con la persona engañada.

Problemas financieros
El dinero es otro de los principales motivos detrás de muchos divorcios. Los problemas financieros, la falta de acuerdo sobre los gastos, el desequilibrio en las ganancias y las deudas pueden llevar a los matrimonios a situaciones de gran tensión que terminan con la pareja separada.

Incluso se habla de “infidelidad financiera”, cuando se ocultan gastos, y una posible solución es apelar al diálogo para intentar sanar el problema y llegar a un acuerdo.

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Por qué la gente se divorcia a partir de los 50

Deseos de realización personal
Los 50 ya no son tiempo de postergaciones. Uno de los motivos frecuentes de divorcio a esta edad es la búsqueda de desarrollo personal. Tener estabilidad económica y a los hijos ya independizados, permiten que la mirada vuelva a uno. Pero, ¿esto es incompatible con el matrimonio? Pues depende de cada caso.

Moverse con más libertad, comenzar un nuevo negocio o dar pie a una nueva faceta no tiene porqué implicar una ruptura amorosa, con todo lo que eso conlleva. Si la pareja es reticente a los cambios de rumbo del otro, lo primero es hablar para descubrir si el amor es suficientemente fuerte como para seguir acompañando el nuevo camino.

Aburrimiento
La edad adulta muchas veces viene de la mano del retiro o una carga laboral menor, lo que hace pasar más tiempo en pareja. Si la relación es buena, la cosa irá de maravilla, pero si el matrimonio solo siguió unido por inercia o por aquello de “quedarse juntos por los hijos”… el peligro de encontrarse viviendo con un extraño está latente.

Aquí el diálogo es una de las vías para intentar recordar qué enamoró a la pareja años atrás. ¿Cómo revivir el amor? ¿Cómo resucitar una intimidad que quedó en el olvido? Si aún hay amor, tratar de redescubrirse en esta etapa puede ser una manera de salvar la relación.

No es lo mismo divorciarse hoy que haberlo hecho décadas atrás. Antes lo de “casarse para toda la vida” no solo era una intención, había un fuerte mandato social y religioso, y aquellos que se separaban eran mal vistos y hasta discriminados. En la actualidad, estar divorciado-a es algo frecuente y la condena social es mucho menor. Si te preguntas por qué ocurre en la mediana edad, te lo explicamos. #divorcio #medianaedad #cincuentaaños #relaciones

Alejandra Sarasqueta

Alejandra Sarasqueta es escritora residente en Argentina. Estudió cine, escritura y redacción. Ha colaborado con Suite101 y ahora es Guía de Belleza y de Espectáculos para la Guioteca del diario El Mercurio en Chile. Escribe sobre películas en su blog "La entrada al cine" y también sobre teatro y mujeres fabulosas de más de 50 años.