4 Maneras de ser empresaria a partir de los 50

4 Maneras de ser empresaria a partir de los 50

Dicen los especialistas en emprendimientos, que a la hora de comenzar una nueva empresa, por pequeña que sea, lo primero que se debe hacer es centrarnos en qué nos gustaría hacer, qué nos apasiona, qué nos interesa. Si vas a dedicar mucho tiempo y esfuerzo a algo, conviene que te guste. Claro que la ganancia económica importa, pero no recomiendan que sea el único motor de tu emprendimiento. En vez de preguntarte ¿qué me haría ganar dinero?, pregúntate ¿qué actividad que me gusta y sé hacer me haría ganar dinero?

Así que piensa qué actividad disfrutas en tu tiempo libre o qué cualidades te hacen destacar. Algunos son buenos vendiendo, otros comunicando. Quizás te gusta el diseño o tus cupcakes son la envidia de todos. Navega en tu interior buscando aquello que te da placer. Quizás no lo tienes claro, pero estoy segura de que un tiempo de reflexión activará tu creatividad para canalizar el potencial que llevas dentro y convertirlo en un emprendimiento.

Aquí comparto contigo algunas ideas para lograr ser empresaria a partir de los 50.

Diseño y creación de productos
Ropa, accesorios de moda, artículos de decoración o juguetes artesanales, por ejemplo. Comienza con una pequeña cantidad para ver cómo funciona y ver qué producto tiene más éxito entre los clientes.

Difunde tus creaciones entre tus conocidos y hazte amiga de las redes sociales. Crear una página de Facebook es sencillo y te permitirá subir fotos de tus diseños y captar clientes fuera de tu círculo.

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4 Maneras de ser empresaria a partir de los 50

Cocina y pastelería
Las posibilidades dependen de las costumbres de cada país, pero si de veras eres buena cocinando, eso podría abrirte nuevos caminos. Pueden ser viandas por encargo para oficinistas, bocados dulces para cafés de tu zona o tortas temáticas para eventos.

Te cuento un caso: Regina “Nucha” Vaena comenzó haciendo pasteles para ayudar en la economía de su casa, hasta que a los 45 años enviudó y su talento culinario se convirtió en sustento. Empezó con un molde y un horno, yendo a confiterías y cafés para ofrecer sus productos, hasta que se animó a abrir su propio local. Eso fue a fines de los años 80. Hoy, en Buenos Aires, las tortas más famosas son las de “Nucha”, nombre de la empresa y de su repostera, que hoy supera los 70 años y aún se asombra de su éxito.

Belleza a domicilio
Si te gusta la estética, una posibilidad para comenzar tu propia empresa es ofrecer servicios a domicilio de manicure, peinado o maquillaje. Si sientes que eres buena en eso, puedes ampliar tus conocimientos con YouTube, donde miles de mujeres enseñan infinidad de peinados, trucos de make up y nail art.

Puede ser para toda ocasión o especializarte en graduaciones, bodas y fiestas: depende de tu gusto o de lo que veas que la gente solicita más. Y recuerda el poder de Facebook, una página mostrando lo que haces ampliará tu red de clientes.

Venta directa
No todos tenemos el don de la venta. Pero si lo tienes, aprovéchalo. Si bien puedes aplicarlo en cualquier emprendimiento, te será especialmente útil para vender productos ajenos. Comercializar bienes por catálogo te permite ganar dinero y hacerte de clientes fieles que saben que pueden acudir a ti cuando necesitan, por ejemplo, el labial tono 53 de esa marca.

Convertirse en afiliada de una empresa de venta directa suele requerir una pequeña inversión inicial y ya tienes a favor estar vendiendo productos de empresas que la gente conoce. Maneja tus tiempos, organízate y se tu propia jefa. Según la empresa Mary Kay, cada año se venden alrededor de $100 mil millones en servicios y productos a través de la venta directa y el 75% de las afiliadas son mujeres.

¿Qué negocio te gustaría emprender y que no has probado por temor o falta de tiempo?

A partir de los 50 ser empresaria es una opción viable y quizá mejor que buscar empleo. Compartimos contigo algunas opciones.  #empresaria #emprendedoras #negocios

Alejandra Sarasqueta

Alejandra Sarasqueta es escritora residente en Argentina. Estudió cine, escritura y redacción. Ha colaborado con Suite101 y ahora es Guía de Belleza y de Espectáculos para la Guioteca del diario El Mercurio en Chile. Escribe sobre películas en su blog "La entrada al cine" y también sobre teatro y mujeres fabulosas de más de 50 años.