Así recreo recuerdos familiares con mi hija

 

Keeping up my strength in my darkest hourHay tradiciones y sabores que no se olvidan. Mi abuelita, de casi 101 años (sí, has leído bien), fue la mujer que hizo las veces de madre cuando yo era niña. Mi hermana menor y yo crecimos viéndola cantar mientras limpiaba y cocinaba. También nos enseñó a coser y hacer ganchillo. Unas navidades nos hizo una muñeca de trapo a cada una. Realmente aprecio todas sus enseñanzas y el tiempo que pasaba con nosotras a diario. Todas las noches se sentaba con nosotras a cenar y nos servía un postre hecho por ella. Arroz con leche, flan, o simplemente un pastel con leche condensada NESTLÉ® La Lechera.

Así recreo tradiciones familiares con mi hija

Ahora vivo lejos de mi familia, incluyendo mi abuelita. Nos separa un océano. Hace ocho años que no viajo a España, pero afortunadamente mis hijas van de vez en cuando en verano y ambas han disfrutando del tiempo con su bisabuela.

Como siempre, este año pasaremos las navidades en Florida, y aunque no es lo mismo que festejar en familia, al menos procuro recrear ciertas tradiciones. Ahora que mis hijos ya son adolescentes no es frecuente que estemos todos juntos en casa: la mayor, de dieciséis, tiene un trabajo a tiempo parcial por las tardes y mi hijastro, de catorce, pasa tiempo con su madre. Mi esposo llega tarde de dar clases en la universidad. Por ello, a menudo me encuentro sola con la más pequeña, de trece años.

Así recreo tradiciones familiares con mi hija

Créeme que sé que el tiempo pasa demasiado deprisa y quiero aprovechar cada segundo con ella. Es la que me acompaña a la compra y la que disfruta ayudándome a cocinar o preparar un sencillo postre. Procuro regalarle mi amor y mi atención igual que hacía conmigo mi abuela y para ello nada mejor que compartir un postre juntas.

Debido al ajetreo diario, no siempre tenemos el tiempo de cocinar recetas complicadas, así que elegimos algo sencillo y que además nos trae buenos recuerdos, porque contiene ese ingrediente clave en la cocina de mi abuela y cuyo sabor me transporta a mi niñez.

Así recreo tradiciones familiares con mi hija

Esto es la leche condensada NESTLÉ® La Lechera. Fuimos a comprarla en Walmart, que además, está a un precio buenísimo: $1.47 en la tienda que tengo cerca de casa (en algunas tiendas, puede costar $1.58, que tampoco está nada mal). La encontramos en el pasillo de comida hispana. Mi hija estaba feliz de encontrar la leche condensada que le recuerda a su bisabuela y a su país de origen. Ese día también compramos una torta que en inglés se llama angel cake, que es muy esponjosa.

Así recreo tradiciones familiares con mi hija

A mi hija le encanta ver cómo vierto la leche condensada La Lechera sobre el pastel. Es ese ligero toque diferente que hace que nuestro sencillo postre sea tan especial. Como es aún una niña, pues brindamos con leche por las fiestas que ahora comienzan, y por esta época del año que tanto nos gusta a las dos.

Así recreo tradiciones familiares con mi hija

Sé que cuando sea mayor, mi pequeña recordará la tradición de sentarse conmigo a conversar mientras compartimos una actividad divertida y relajada y, quién sabe, quizá ella en el futuro haga lo mismo con sus propias hijas.

Así recreo tradiciones familiares con mi hija

Claro que puedes hacer muchísimas otras recetas con la leche condensada NESTLÉ® La Lechera. Para inspirarte nada mejor que visitar su página web, y elegir la que más te guste. Te animo a que compartas tu propia receta en las redes usando el hashtag #unidosconlalechera

 

Lorraine C. Ladish

Bilingual and bicultural Latina editor, writer, speaker, online influencer and mom. Founder of Viva Fifty! Published author of 18 books. Her forthcoming title Your Best Age will be released by HarperCollins in September of 2017.