Cómo y por qué dejarse llevar por la intuición

Cómo y por qué dejarse llevar por la intuición

Para tomar una decisión es probable que, en más de una ocasión, hayas hecho listas con ventajas y desventajas. Puede que hasta hayas preguntado a personas de confianza o hayas recopilado datos buscando en la web. No cabe duda que para llegar a una buena decisión, cuanta más información tengamos, más seguros nos vamos a sentir. A más información, menor sensación de riesgo.

Pero no nos engañemos: eso de la seguridad es un espejismo. Nadie, ni los expertos, saben a ciencia cierta dónde o porqué se generan nuestras decisiones. Muy al contrario, todo el mundo habla de algo que no es medible, cuantificable ni explicable. Nos referimos a la intuición.

Cuando no hay datos, cuando vamos a ciegas, dejarnos guiar por la intuición es tan fiable como hacer listas de pros y contras o pasar las noches en vela consultando con la almohada. Es falso que cuanto más busquemos una solución, mejor será ésta. Al contrario, la intuición es con frecuencia la mejor aliada para una buena decisión.

En el proceso creativo se ve esto claramente. ¿No tiene el arte grandes dosis de intuición? De intuición han hablado Picasso, Neruda, Tina Turner o Murakami. La intuición ha guiado a grandes cineastas como Woody Allen o Kubrick, a arquitectos como Gehry o a  la bailarina Martha Graham. ¿No es la intuición un factor indispensable para que la creatividad aflore? Sin intuición, lo creativo sería mera manufactura.

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Cómo y por qué dejarse llevar por la intuición

También en la vida, la intuición debería ser una guía tan válida como la razón, sobre todo cuando la experiencia nos ha demostrado que la razón no garantiza decisiones perfectas. ¿No es intuición eso que sentimos por otra persona a primera vista y que llamamos “buenas o malas vibraciones”? ¿Y no lo es elegir un color para un cuadro, un título para una obra o una prenda para nuestra noche especial? ¿No es intuición decidir “sin pensar”?

Lánzate pues y pon en valor tu intuición. ¡Eres una persona intuitiva! Disfrútalo. Olvida ese sentimiento limitador por el que todo hay que decidirlo solo con la cabeza. ¡Como si ésta no nos jugará malas pasadas!  Dos siglos de supremacía cultural de la razón sobre la  intuición han hecho que creamos que es ella, la razón, la única capaz de darnos soluciones, pero hoy son muchas las voces que dicen que no, que no es la única, que la intuición nos ayuda tanto o más.

¡Pruébalo! Es el momento de liberarnos de tanta lista y de dejarnos llevar por lo intangible. Los años nos han enseñado a confiar en el instinto. La intuición nunca nos abandona. ¡Siéntete libre! Intuye más y piensa menos. La intuición es la magia que mueve nuestras acciones, aunque nos empeñemos en atascarnos con listas de ventajas y desventajas. Así pues, sigue estos cuatro simples consejos:

  1. Toma decisiones sencillas sin pensar en las consecuencias sino solamente en el placer de tomarlas espontáneamente.
  2. Regálate algo improvisado, sin preverlo ni planificarlo. Solo por el placer de sorprenderte.
  3. Pasea sin un fin concreto ni una ruta preestablecida. Deja que sean tus pasos quienes marquen el recorrido. Verás qué agradable.
  4. Túmbate, relájate y no pienses; solo siente (tu cuerpo, tu respiración…). Si tienes práctica, haz meditación. Cuando te levantes, verás cómo la intuición ha vencido a la razón.
Mikel Alvira

Mikel Alvira es novelista, guionista y poeta. Escritor sobre cualquier formato que le inspire a crear, ha publicado varios best sellers y es habitual que sorprenda a su público con manifestaciones escénicas, plásticas o audiovisuales. Sus letras abordan siempre las relaciones personales, las emociones y las pasiones humanas.